jueves, 7 de octubre de 2010

tarea: disfunciones de atencion

La falta de atención es uno de los constantes problemas durante la infancia. Los niños y adolescentes afectados con disfunción en la atención, dedican escaso tiempo a actividades constructivas porque no son capaces de atender durante un tiempo prolongado.
En este curso aprenderemos que los niños y adolescentes con disfunción de la atención, no pueden evitar despistarse y distraerse ante estímulos ajenos, la evaluación temprana en la disfunción de la atención es primordial para permitir paliar sus consecuencias negativas ofreciendo estrategias cognitivas, educativas y sociales.

tipos de atencion

Existen dos dimensiones básicas de atención en función del carácter intensivo o selectivo de ésta (Davies, Jones y Taylor, 1984; Parasuraman y Davies, 1984) y que dan lugar a diferentes tipos de atención: la dimensión selectiva a las dos modalidades de atención selectiva o focalizada y atención dividida; y la dimensión intensiva a la atención sostenida o vigilancia.
La atención selectiva o focalizada es la capacidad para atender a uno o dos estímulos relevantes sin confundirse ante el resto de estímulos que actúan como distractores (Russell, 1975; Johnston y Dark, 1986; van Zomeren, Brower, 1992). Responde a la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos centrar nuestra atención en un único estímulo, dada la gran cantidad de información que recibimos al mismo tiempo? Este concepto conlleva entender la atención como un mecanismo de capacidad limitada, siendo su función la de asegurar un adecuado procesamiento perceptual del flujo sensorial de los mensajes. También tiene como función asegurar la ejecución adecuada de la acción más importante.
En la atención selectiva se investiga fundamentalmente el procesamiento diferencial de clases distintas de información, simultánea normalmente. Aunque el origen de la información puede ser interno (memoria) o externo (ambiente), el campo de la atención selectiva se ha centrado tradicionalmente en las fuentes externas (Johnston y Dark, 1986).
En ocasiones se ha matizado una diferenciación entre atención focalizada y atención selectiva considerando la primera como la capacidad para responder a los estímulos, y la segunda como la capacidad para mantenerse ajeno a los distractores (Sohlberg y Mateer, 1989; Junqué, Bruna y Mataró, 1998).
Cuando un sujeto se orienta hacia los aspectos irrelevantes del entorno nos referimos a su actitud como ausencia de concentración o distracción.
La atención dividida es la capacidad para responder, al menos, a dos tareas al mismo tiempo (Kahneman, 1973; Navon y Gopher, 1979; Navon, 1985). El énfasis en los estudios de este tipo de atención no recae en el procesamiento de la información -qué es lo seleccionado- sino en los recursos de que se dispone para poder ser repartidos de modo eficiente en las tareas a realizar. Esta segunda cuestión es justamente la opuesta, ¿cómo es que podemos hacer dos cosas, o más, al mismo tiempo? ¿En qué circunstancias podemos hacer más de una cosa al mismo tiempo? ¿Cómo se ve perjudicada nuestra ejecución por el hecho de hacer más de una cosa al mismo tiempo?
La atención dividida está dirigida fundamentalmente al estudio de los déficits como consecuencia de la presentación simultánea de información o de la realización concurrente de varias actividades. Desde un punto de vista teórico, el enfoque es de capacidad o de recursos (Duncan, 1980), de conseguir los procesos o mecanismos que optimizarían el procesamiento o la ejecución concurrente.
La atención sostenida (Parasuraman, 1984) consiste en la habilidad de mantener la atención y permanecer en estado de vigilancia durante un periodo determinado de tiempo a pesar de la frustración y el aburrimiento. En este sentido, la atención sostenida es necesaria cuando un niño o niña debe trabajar en una misma tarea durante un intervalo tiempo determinado

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